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La revista TELVA vuelve a nombrar a FieldS como sastrería de referencia
20 ene

La revista TELVA vuelve a nombrar a FieldS como sastrería de referencia

BODAS CON ESTILO

La Boda con Estilo de...
Beatriz y Álvaro

Un enlace con la sobriedad y la elegancia como protagonistas

Una novia con su ramo nupcial en la mano

¡Cuélate en esta boda de ensueño, foto a foto!  Ver más fotos

Ana, una de las mejores amigas de Beatriz, salía con Borja, íntimo amigo de Álvaro, y estaban convencidos de que si se ambos se conocían, no iban a separarse. Y no se equivocaban: el día en que los presentaron dió comienzo una bonita historia de amor que, con el tiempo, quedó sellada con un enlace celebrado en el madileño Castillo de Viñuelas en el que la sencillez y la elegancia dieron como resultado una boda perfecta. ¡No te la pierdas!

Los novios

Para Beatriz, escoger vestido nupcial no fue una tarea sencilla. Según nos cuenta, tenía muy clara la idea de su look nupcial, y necesitaba que, antes de ser llevado a la realidad, fuese diseñado en papel para cautivarla. Cristina Valenzuela lo consiguió, con un diseño sencillo compuesto por una sobria falda y un cuerpo de manga larga. Una superposición con incrustes de pedrería en la parte trasera daba el toque de color al vestido.

Para vestir sus pies, se decantó por unos zapatos de ante con detalles en cuero de color verde botella, con tiras en la parte delantera y superior, de Divisa. Un calzado nada usual para una novia que contribuía a darle originalidad y personalidad a su estilismo.

La Boda con Estilo de... Beatriz y Álvaro

Para vestir sus pies, Beatriz escogió unos zapatos verde botella que aportaban color y originalidad a su look.


Con motivo de su día B, Beatriz lució unicamente joyas vintage, de las que se declara amante: unos pendientes que le regalaron sus padres para adornar sus orejas, su anillo de pedida, de brillantes, y una pulsera muy especial con el encanto que solo aquello que nos evoca otras épocas tiene, también cortesía de sus progenitores.

De su look beauty se encargaron Lola Muñoz Vallejo, maquilladora de televisión que se ocupó del maquillaje de la novia también para su pedida de mano y Raquel, su peluquera de toda la vida. Un make up en tonos nude con los ojos ligeramente marcados y los labios en rosa empolvado hicieron que Beatriz luciera perfecta para tan especial ocasión. Como peinado se decantó por llevar la melena suelta, con un corte midi recto, sencillo e ideal para un look nupcial sobrio como el suyo.

Para su bouquet recurrió a una de sus amigas, Ana, a la que define como una artista en el terreno floral. El diseño del ramo fue toda una sorpresa, pues hasta el día anterior al enlace Ana no se lo mostró a la novia. Partiendo de la única directriz que Beatriz le dió, que el ramo incluyera eucalipto y toques azules, llevó a cabo un bouquet de estilo rústico y nada convencional, en el que ramas y hojas le restaban protagonismo a las flores.

La Boda con Estilo de... Beatriz y Álvaro

Del bouquet nupcial de la novia, de aura rústica, se encargó Ana, una buena amiga.

Como broche de oro a su estilismo, Beatriz lució una larguísima mantilla cordobesa, cortesía de la familia del marido de su prima. Para fijarla, Carmen María Mayz diseñó especialmente para ella un espectacular tocado que recordaba a una corona floral.

Álvaro, por su parte, se puso en manos de un buen amigo, Vicente Silvestre, uno de los socios de la sastrería Fields, para lucir perfecto en su gran día. Vicente diseñó para él un chaqué de espiga azul marino de una sola pieza, con pantalón, chaleco y levita de la misma tela.

La corbata, regalo de Vicente, era de rallas verdes y azul marino, a juego con el chaqué. Como complemento, se decantó por unos tirantes, azules y con lunares, de Fields. Y para vestir sus pies, escogió un calzado que no podía ser más especial: unos zapatos de Bow Tie que Beatriz le regaló poco después de prometerse y que lució también en la pedida de mano.

La ceremonia religiosa

La ceremonia religiosa del enlace de Beatriz y Álvaro tuvo lugar en la madrileña Iglesia de San Fermín de los Navarros. La novia tenía especial ilusión porque la misa que la uniese en matrimonio se celebrara en este templo, dado que toda su familia es navarra, y así fue.

La ceremonia resultó, según los contrayentes, muy emotiva, y en ella tuvieron especial protagonismo los tres sobrinos de Beatriz, que hicieron las veces de pajes. Todos, incluídas las niñas, fueron ataviados para la ocasión con camisa, pantalón y slippers de Labubé.

Beatriz nos confiesa que uno de los momentos más especiales se produjo cuando María, sobrina y ahijada de la novia, la obsequió con una Biblia al finalizar la misa. Para ella también resultó muy especial desplazarse junto a Álvaro al lugar de celebración, como recién estrenados marido y mujer.

El cóctel, la cena y la fiesta

Tras la ceremonia religiosa, los recién casados y todos los asistentes a su enlace se desplazaron hasta el Castillo de Viñuelas, un rincón que enamoró a Beatriz y a Álvaro desde un primer momento, tanto por sus instalaciones como por las facilidades que les ofrecían a la hora de organizar su banquete nupcial.

La Boda con Estilo de... Beatriz y Álvaro

El madrileño Castillo de Viñuelas fue decorado para la ocasión por la propia novia y Ana, la misma amiga que se encargó del ramo.

En el castillo, fueron recibidos con un copioso y distendido cóctel de bienvenida, por el que la pareja se decantó para que la comida no resultara tan pesada. Tras el, procedieron a pasar al salón, donde pudieron degustar delicias como ensalada de bogavante con aguacate, solomillo al horno, o unos suculentos postres de Mallorca entre los que destacaba el milhojas de chocolate.

La decoración del salón, sencilla pero con encanto, como el resto de elementos de este enlace, fue ideada por la novia y su amiga Ana. Juntas idearon un montaje para las mesas con tintes campestres que mezclaban distintas frutas, verduras y plantas.

Beatriz y Ana se hicieron con cajas de madera y, tras barnizarlas, la amiga de la novia se encargó de disponer dentro tomillo y albahaca junto a coliflores y lechugas de hojas de roble. Para diferenciarla, la mesa principal estaba decorada, además, con mandarinas con hoja, y junto a cada caja, a modo de original sitting, colocaron botellas de estética rústica con una etiqueta fabricada para la ocasión, en la que figuraba tanto el número de la mesa como los nombres que los novios asignaron a cada una, correspondientes a distintos lugares de Sicilia donde habían estado juntos el verano anterior.

La Boda con Estilo de... Beatriz y Álvaro

De asegurar la diversión de todos los asistentes se encargó un divertido fotomatón con amenités.

Tras el banquete, dió comienzo el baile, que quedó inaugurado con Les Avions en Papier, una canción perteneciente a la banda sonora de la película Los Chicos del Coro. Antes de que empezara, Beatriz obsequió a su madre con su ramo nupcial, en señal de agradecimiento por su ayuda, tanto con motivo de su boda como en el resto de su vida.

Para asegurar la comodidad de las invitadas, todas fueron obsequiadas, además de con cubre tacones para el cóctel, con babuchas para poder bailar sin ningún problema al ritmo de la música de Mickey Pavón. La diversión de grandes y pequeños estuvo asegurada con un divertido fotomatón de Risbox que contaba con todo tipo de amenités, desde gorros a boas pasando por gafas sin cristales.

De inmortalizar en fotografías cada instante de este enlace de ensueño se encargaron los profesionales de Noonu, con los que Beatriz y Álvaro dieron por casualidad en los meses previos a su enlace y con cuyo trabajo quedaron encantados. ¡Enhorabuena!

No te pierdas la boda elegante y con encanto de Beatriz y Álvaro... ¡foto a foto!