s
La revista Telva publica la boda de uno de nuestros clientes con chaqué gris marengo de FieldS
19 sep

La revista Telva publica la boda de uno de nuestros clientes con chaqué gris marengo de FieldS

La boda de Esther y Jaime

Un enlace divertido pero elegante con el calor de la capital de fondo

¡No te pierdas todos los detalles de esta boda de ensueño!
 

Cuando Esther y Jaime se conocieron él vivía en Edimburgo y ella trabajaba haciendo reportajes por todo el mundo, por lo que los viajes fueron constantes al principio de su relación. Sus continuas idas y venidas fueron el motivo escogido por los novios para decorar las invitaciones a su boda, que reflejaban distintas rutas que llevaron a cabo juntos. Una boda que resultó perfecta, divertida y amena a la par que elegante. ¡No te la pierdas!

Los novios

La boda de Esther y Jaime

 

Esther quería un vestido hecho a medida que se adaptase a su personalidad. En David Christian lograron que así fuera.

Para su gran día Esther encargó su vestido a la firma David Christian. Paloma y María, diseñadoras de la casa, fueron las encargadas de llevar a cabo un diseño que se adaptaba a la perfección a la personalidad de la novia: un precioso vestido de muselina de seda natural cortado a la cintura con un cinturón de pasamanería beige y crudo y el cuerpo con botones forrados y mangas de organza.

Para vestir sus pies Esther no tuvo duda: escogió unos peep toe nude, a juego con el cinturón del vestido, de Jimmy Choo.

Como complementos lució unicamente unos pendientes que le regaló su padre, de la joyería que regenta y un pañuelo bordado a mano de Las Hilanderas de Goya, que le regaló su madre. Su ramo, un original bouquet con toques silvestres fue diseñado por los profesionales de la Floristería Bucaro.

Esther quería lucir el día de su enlace ante todo muy natural y sencilla pero sin dejar a un lado la elegancia. Lo consiguió con creces gracias a su maquillaje, en el que el marrón y el anaranjado fueron los protagonistas, y a su peinado, una trenza de espiga lateral, ambos llevados a cabo con gracia por Gema Ledesma.

Jaime por su parte optó para vestirse en su gran día por un chaqué de la Sastrería Fields en color gris con una camisa blanca en la que mandó bordar sus iniciales.

La ceremonia religiosa y la celebración

La ceremonia religiosa del enlace de Esther y Jaime tuvo lugar en la madrileña Iglesia de Santa Bárbara, donde se casaron los abuelos del novio. Tras ella, los recién casados y todos sus invitados se trasladaron al Palacio de Aldovea, donde tendría lugar la celebración de su recién contraído matrimonio.

La boda de Esther y Jaime

 

Los recién casados se trasladaron de la Iglesia al Palacio de Aldovea en este original coche antiguo.

Los recién casados se trasladaron hasta el Palacio, que dicen que les encantó desde el primer momento en que lo vieron porque no es un lugar construido para bodas y celebraciones sino que aun conserva la esencia de una casa familiar, en un precioso coche antiguo. Una vez allí pudieron disfrutar de una deliciosa cena al aire libre con todos los asistentes.

En la cena, organizada por el Cátering del Palacio de Aldovea, no faltó el buen jamón de Sánchez Romero, los bodegones de quesos o el vino jaro de Viñedos Iberian. El toque oriental lo puso el sushi, al que siguió un delicioso cordero y tarta árabe.

Los meseros que indicaban a cada invitado dónde debía sentarse estaban inspirados en las series de la infancia de los recién casados y muchos otros asistentes: Alf, Los Caballeros del Zodiaco, Las Tortugas Ninja, Heidi, Los Picapiedra... El espacio de firmas pensado para que todos los asistentes dejasen por escrito sus mejores deseos a los Esther y Jaime también era muy original: pequeñas cartulinas de colores que los invitados iban colgando en un pequeño tendedero.

La boda de Esther y Jaime

 

Esther y Jaime no se olvidaron de sus invitados más golosos e instalaron este candy bar

Los recién casados tampoco se olvidaron de sus invitados más golosos y para ellos colocaron un carrito de dulces de todas las formas, tamaños y colores que hicieron las delicias de pequeños y no tan pequeños. Todos pudieron, además, divertirse en un photocall que imitaba a una televisión antigua, con una carta de ajuste de fondo y en el que no faltaron las amenités. Toda la decoración y los espacios, que contribuyeron a darle al enlace un toque divertido y ameno corrieron a cargo de los profesionales de El infinito en un carrito.

De inmortalizar los mejores momentos de este enlace de ensueño celebrado con el calor de agosto de la capital de fondo se encargó Alicia de El Marco Rojo.